Life of a flower. La vida de la flor

No quiero ser una flor de invernadero. No quiero luz artificial, ni cuatro paredes que me protejan del viento, ni un sistema de riego que nutra mis raíces a tiempo. No quiero certidumbres ni pétalos perfectos en un supermercado.

Quiero vida con golpes y alegrías, quiero amores con riesgos y caídas y que nadie corte las espinas de mi tallo, que no solo en mis rosas encontrarán belleza.

Que la atmósfera penetre con su lluvia el vientre de la tierra donde aguarda confiada mi semilla; así aprenderé a abrir los ojos en la oscuridad.

Que el sol proyecte la fuerza de su luz sobre mi ser; así sabré confiar en el cálido gesto de su rayo.

Que el viento me acaricie a veces y a veces también me haga temblar; así podré entender el valor de mis raíces y mis ramas.

Quiero ser yo quien revele mis colores y le cuente al universo mis secretos. Así hablaré de triunfos y batallas perdidas, de amores y caídas, de abandonos y de la sonrisa en mi corazón, esa semilla que emprendió su viaje desde la flor a las entrañas de la tierra, confiando así su viaje de regreso a la luz como flor nueva.

❀ ✿ ❁ ✾ ❋ ƸӜƷ ❋ ✾ ❁ ✿ ❀

I do not want to be a greenhouse flower. I do not want artificial light nor walls protecting me from the wind, nor a watering system that nourishes my roots always on time. I do not want certainties nor perfect petals in a supermarket.

I want life with harshness and laughter, I want loves with risks and falls and that no one cuts the thorns of my stem as not only in my roses they shall find beauty.

May the atmosphere penetrate with her rain the soil wherein my seed trustfully awaits, so I can learn how to open my eyes within the darkness.

May the sun project the strength of its light on my being, for I can learn the meaning of a warmth gesture.

May the wind caress me and sometimes even shake me, so I can understand the wisdom of my roots and the bravery of my branches.

I want to be the one who reveals my colors and tells the universe my secrets, so I can talk about triumphs and lost battles, about love and deception, about abandonment and smiles coming straight from the bottom of my heart: that seed that once travelled from flower to womb of earth, trusting her way back to light to transform into new flower.

Common places . Lugares comunes

No existen los lugares comunes, solo perdemos la capacidad de admirar el entorno tantas veces visitado. No hay palabras vacías, sino corazones cansados de repetirlas sin eco en sus latidos. Lo ordinario es ilusión de quien ha renunciado a la habilidad de sorprenderse, de quien ha olvidado la magia.

El tedio desconecta, lo conocido entume, lo predecible abruma. Detrás de todo esto está la decepción, esa herida que se abre cuando nos han fallado una y otra vez y así dejamos de otorgar el beneficio de la duda. La decepción cierra puertas y decimos: todos los hombres son iguales, yo no creo en el amor, la gente no cambia, esa alternativa es inútil, la sociedad está podrida, no hay futuro.

No digo con esto que nos quedemos por siempre en el mismo lugar. Puedo elegir dejar una relación, terminar una amistad, renunciar a un empleo o alejarme de un familiar simplemente porque elijo ser fiel a mi corazón. Sin embargo, lo anterior no implica dejar de creer en los demás: todos podemos cambiar.

Todos.

No importa el camino que elijamos: la magia no conoce de rutas certeras ni de manuales con instrucciones precisas. La gran fuerza de la magia se llama fe y consiste en no dejar de creer en uno mismo y en los demás. Pero más allá de todo, en su núcleo, la fe radica en no dejar de creer en la vida tal y como es, con todas sus lecciones, sorpresas y caídas; no dejar de creer en la vida aún con la absoluta incertidumbre de nunca saber cómo será el siguiente día.

Hace unas semanas me encontré la flor de Green Cross Gentian (Frasera speciosa) mientras caminaba en la cima de una montaña en la Sierra de Coahuila, México. Tomé la foto que comparto en esta publicación. La esencia de esta flor ayuda, de acuerdo al sistema de Flower Essence Services (FES), a recuperar la fe en la humanidad después de experiencia devastadoras. Termino con esta afirmación floral de Patricia Kaminsky:

” Tengo fe en el futuro de la Tierra y de sus habitantes.
Pido que sanen las cuatro direcciones de la Tierra.
Cargo con la cruz de la Tierra a pesar de las dificultades.
Mi amor por la Tierra y por toda la humanidad llena con fuerza mi espíritu.

Flores relacionadas: green cross gentian.

❀ ✿ ❁ ✾ ❋ ƸӜƷ ❋ ✾ ❁ ✿ ❀

There are no common places, we simply lose the ability to admire what we have visited repeatedly. There are no empty words, but hearts tired of beating without any echoing. Ordinary is an illusion of those who have lost the capacity to be surprised, of those who have forgotten magic.

Behind any feeling of tiredness there is deception, the wound that bleeds every time someone lets us down so we end up not believing again either in that person or that situation. We start saying that every person is the same, that we don’t believe in love, that things are useless, that society is doomed and that there is no future, among other bitter phrases.

I am not saying we should stay in the same place forever. We can always chose to step out of a relationship, to end a friendship, to quit a job or keep a healthy distance from a relative because we chose to be faithful to ourselves. However, all the former do not imply stop believing in the others: everybody can change.

Everybody.

It is not about the path you choose. Magic does not know about ways of certainty nor about manuals with precise instructions. The greatest strength of magic is called faith and it consists of never stop believing in oneself and others. Above all, in its core, faith is about believing in life as it is, with its lessons and surprises, ups and downs, with the absolute uncertainty that you will never know what the next day will bring to you.

The featured image in this post is the Green Cross Gentian (Frasera speciosa), whose flower essence help us align with the living forces of Earth and strengthen our faith in humanity. I took this picture a few weeks ago while walking on the top of the Sierra of Coahuila in Mexico. Here is the affirmation written by Patricia Kaminsky about this amazing and regenerating flower essence:

” I have Faith for the future of Earth and all her peoples.
I send healing to the Four Directions of Earth’s Body.
I carry the Cross of Earth despite change and challenge.
My love for Earth and all humanity fills me with Spirit-Force. ”

Related flowers: green cross gentian.

The shadow that can’t be seen . La sombra que no se ve

Hace poco me decía una amiga que había identificado una tendencia a idealizar a los hombres que llegaban a su vida. “En el fondo busco que sean perfectos y luego terminan decepcionándome”, comentaba. Me puso a pensar. “No creo que busquemos la perfección al idealizar a la pareja”, le dije. “Idealizamos para no darnos cuenta del dolor que llevamos dentro”.

Ahora lo veo así. Al no ser conscientes de nuestra propia sombra, buscamos engancharnos con la idea de personajes que inventamos para que nos ayuden a alejarnos de lugares incómodos. Más que enamorarnos de quien es, nos enamoramos de quien queremos que sea: construímos la pareja perfecta para huir de nosotros mismos.

Claro, esto ocurre cuando algo duele tanto que la opción más factible es voltear y pretender que no pasa nada. Desconectamos de nuestra verdadera esencia, oímos cada vez menos nuestra voz interior y comenzamos a asignar atributos ad-hoc a nuestra historia: “nunca me va a dejar”, dice el adulto que aún llora la muerte o el abandono de sus padres; “me necesita tanto, ha sufrido mucho pero con mi amor va a cambiar”, piensa la esposa violentada que repite el patrón de heroína y mártir que aprendió en su infancia; “no puedo vivir sin ella”, dice el niño interior del adulto que tuvo una infancia de sobreprotección. La lista es larga.

Por eso es primordial que nos hagamos conscientes del dolor, de la ira, del miedo y la tristeza que llevamos dentro. Estas emociones no son malas, buscan habitarnos, somos su casa y requieren de nosotros un espacio para ser abrazadas amorosamente. Solo abriéndoles la puerta entrará la luz que nos dejará ver a estos invitados “incómodos” como REALMENTE son, no como queremos que sean. De esta manera, al idealizar a la pareja idealizamos también a las emociones incómodas, cerramos puertas, nos alejamos de aceptar lo que es y en última instancia nos perdemos de la oportunidad de conocernos a nosotros mismos.

A veces imagino al acto de florecer como el momento en el que la planta llega a conocerse a sí misma tan profundamente que no le queda más que mostrar su esencia con el mundo, así, floreciendo, compartiendo inevitablemente toda la luz que llegó a su interior.

Flores relacionadas: agrimony, black-eyed Susan.

❀ ✿ ❁ ✾ ❋ ƸӜƷ ❋ ✾ ❁ ✿ ❀

Idealizing our partner is more related with covering uncomfortable emotions than with the search for perfection. By not being conscious about our own shadow we seek for engaging with self-invented characters that we impose onto other humans. The aim of this is to unconsciously get away from our own pain, sadness, ire and any emotion that is difficult to bring out to surface as it has been confined into our most profound caves.

The greater the pain, the deeper the confinement. It is then more feasible to pretend the feelings are not there. Of course, with the help of the character we built, such endeavor is easier. “He is never going to leave me”, says the adult whom still cries the death or the abandonment of one of her parents; “he needs me so much, he’s been through lots of suffering and my love is going to change him”, thinks the wife who is repeating learned patterns from her martyr mother figure; “I can’t live without her”, murmurs the inner child of a man who was overprotected. The list continues endlessly.

This is why it is primordial for us to become conscious about the origin of the “bad” emotions that keep knocking at our doors. In fact, no emotion should be labeled as good or bad: they simply search for a space inside of us so that they can be embraced by our love. Only by opening up to all emotions will the light of consciousness allow us to see them as they REALLY are. It is then when we stop trying to replace pain for strength, sadness for joy and ire for peace. Instead, acceptance to what is occurs and we let go, magic happens and a true transformation takes place.

Idealizing our partner means idealizing the emotions we are unfamiliar with. By closing our doors to the uncomfortable we supress the chance to know our true essence.

Sometimes I imagine the act of flourishing as the moment when the plant gets to know herself so deeply that the only gesture she is capable of is to show her true essence with the world by inevitably sharing all the light she has let in.

That is the beauty we see in flowers.

Related flowers: agrimony, black-eyed Susan.