The way . El camino

Errores, errores, errores. Se repiten, uno tras otro. Desfilan empeñados en vernos a los ojos, buscan confundidos explicaciones a nuestra huída sin sentido, nos hablan con distintos matices esperando que por fin aceptemos el eterno regalo con el que aparecen: el movimiento.

El miedo a equivocarnos se origina en la mente que viene a convencernos de que es mejor dejar nuestros lagos inmóviles, nuestra atmósfera vacía y nuestras flores envueltas en la seguridad de la falsa eternidad.

Al errar sus pasos. el caminante se siente perdido, abandonado por sus propias pisadas que lo llevaron a un lugar oscuro y frío. Llega entonces el miedo que obstruye el movimiento y paraliza las piernas en medio de la bruma de la culpa, del enojo y el dolor.

Pero no. El miedo no es a equivocarnos.

El miedo es a darnos cuenta de que viajero y sendero son la misma cosa.

Nadie más que tú podrá pisar tus pasos. Nadie puede volverse tu sendero. Observa qué hay afuera para huir de tu creación y seguirás llamando a otros que te indiquen el camino que no es verdadero para ti. Escucha con amor a los demás, permítete ser acompañado de quien tenga una noble intención, pero no olvides que los ojos de quien ve hacia adentro no hablan de errores, sino de maestros que guían a través de la intuición.

La afirmación floral de Patricia Kaminsky sobre la flor de Bach Cerato (Ceratostigma willmottiana) describe perfectamente la vibración de esta esencia floral que nos habla del maestro interior que habita en cada uno de nosotros, que nos invita a reconocer que somos el camino a nuestra propia verdad, el sendero de ese milagrosa oportunidad que llamamos Vida:

“Aprendo a oir con mi propia voz.
Confío en mi conocimiento interior.
Encuentro la confianza para seguir lo que es correcto para mí.
Mi luz es una fuente de Verdad para otros seres.”

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Mistakes, mistakes, mistakes. We all make them. They repeat one after another, unceasingly looking to reach our eyes who run away from the gift of motion.

Fear of mistakes comes from our minds who try to convince us that it is best to let our lakes still, our atmosphere empty and our flowers covered by the security of false eternity.

The steps of the traveller may take him to a place where he feels lost and cold. The fear then comes along bringing the dense fog of sadness, anger and pain.

That fear, however, is not the fear of going wrong.

The real fear comes from the realization that there is no difference between walker and path: they are the same thing.

You are the only path you will ever know. Others have to know theirs. When you look outside you see mistakes. When you look inside you see masters, your inner master who tells you to follow your truth, your intuition.

The flower essence affirmation of Cerato (Ceratostigma willmottiana) by Patricia Kaminsky describes beautifully the vibration of this flower who speaks of inner masters and the light of our very own Truth:

“I learn to listen to my own voice.
I trust my inner knowing.
I find the confidence to follow what is right for me.
My light is a source of Truth for others.”

Featured image by By Wouter Hagens (Own work) [GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html) or CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons

Bleeding heart . De corazones rotos

Las relaciones amorosas son oportunidades de la vida para conocernos mejor a nosotros mismos a través de ese espejo al que llamamos pareja. El autoconocimiento implica sumergirse en la vida, dejar de especular sobre teorías del amor perfecto y sin riesgos y abrir no solo el corazón, sino los ojos cuando decidimos sumergirnos en el océano de nuestras emociones.

El amor teórico, el perfecto, aquél en donde no se desatan batallas interiores ya está muerto, de entrada, en los estériles confines de la mente. El amor experimental, el que se arriesga a abrirse a un mundo de incertidumbres, de luz y oscuridad, de magia y desencanto, está vivo y busca dar sus flores en los bosques siempre verdes del corazón.

A veces, las historias de amor que inician, también acaban. Unas de manera paulatina. Otras de manera súbita. Todas duelen, aunque la mente se empeñe en negarlo buscando culpables o construyendo estructuras lógicas inmediatas sobre las cuales el ego se sienta seguro.

Lo cierto es que el corazón fue quien se atrevió a intentarlo y el corazón es indestructible: nadie puede romperlo, aunque en su momento parezca que sí. El ego se rompe, la mente es la que sufre. El corazón es ese templo que ofrece sus paredes infinitamente abiertas para que encuentres tu centro. Incluso cuando se siente sangrar, esa sangre indica vida que contiene el fuego alquímico que todo lo transforma.

Las condiciones óptimas en tu vida son las que ocurren en este momento. El “como debe de ser” es exactamente como está sucediendo. Desear que algo hubiera sido de otra manera es negar de la vida las joyas que te ha regalado para que te des cuenta de que viniste a amar para aprender a Amar.

La esencia floral de Bleeding Heart (Dicentra Formosa) de Flower Essence Services (FES), recomendada en casos de rupturas amorosas, contribuye a que el alma se expanda hacia la búsqueda del amor a uno mismo, que es también el amor a los otros y que en su más pura esencia es amor a la vida. Aquí comparto la afirmación floral de Patricia Kaminsky sobre esta flor en forma de corazón:

” Libero las ataduras emocionales que tengo con los demás.
Lleno mi corazón con la paz de la fuerza interior.
Irradio mi Amor a los demás como un regalo en libertad. “

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Romantic relationships are opportunities where life allows us to find in the other a mirror to take a look inside ourselves. Self-knowledge implies diving into the depths of our inner oceans in order to stop speculating about theories of love and start instead experiencing the reality of opening our hearts to the possibility of being vulnerable.

Theoretical love, the perfect one, the one where nobody ever gets into inner battles, is dead, already, in the sterile territories of the mind. Experimental love, the one that risks to open to a world of uncertainties, the one of light and darkness, of magic and delusions, is alive and seeks for opening its flowers into the ever-green forests of the heart.

Sometimes love stories start and sometimes love stories end. Some do it suddenly while others slowly fade away. All of them hurt, even when the mind denies pain by searching for the one to blame or by building immediate logical structures under which Ego feels safe.

The truth is that the heart was the one who dared to try and the heart is indestructible: nobody can break it. Even if it seems to bleed, blood means life containing the alchemical fire ready to transform everything.

The optimal conditions in your life are happening here and now. “How it should be” is exactly as it is in this moment. Wishing that something could have been different is to deny ourselves the precious jewels offered by life itself so that we can realize we came into this world to love in order to learn how to love.

The flower essence of Bleeding Heart (Dicentra Formosa) of Flower 
Essence Services (FES), is commonly used for “broken hearts” and it helps the soul to expand towards the search of inner love, which means love for others and ultimately love for life. Below I share the flower affirmation for Bleeding Heart, by Patricia Kaminsky:

” I release emotional attachments to others.
I fill my heart with the peace of inner strength.
I ray forth my Love to others as a free gift. “

The power of small deeds . El poder de lo pequeño

A menudo olvidamos el poder de las simples y pequeñas acciones. Una sonrisa, una mirada comprensiva, un gesto amoroso. Un gracias, una caricia, un apretón de manos con el corazón. Caminar tomados de la mano, un beso de buenas noches, bailar abrazados despacito.

Un “Te amo” dicho por primera vez.

Y por segunda, y por tercera… y por última.

Algo que me parece maravilloso de estas pequeñas acciones es que, dada su sencillez, rara vez vienen acompañadas de la comparación. Por ejemplo, es raro que alguien quiera ser el mejor abrazador del mundo o el poseedor de la mirada más comprensiva.

El amor no tiene lugar para la comparación y es a través de nuestras pequeñas acciones que nos permitimos amar todos los días. Aún así, no parecemos reparar en el gran poder detrás de estos simples actos.

Decía Teresa de Licieux: “El amor está hecho de pequeños detalles”.

Quiero compartir la hermosa afirmación floral de Buttercup (Ranunculus Occidentalis), esencia floral de Flower Essence Services (FES)recomendada en casos donde la propia valía se ve quebranta por la tendencia a compararse con los demás. La afirmación, de la autoría de Patricia Kaminsky, nos recuerda cómo el poder de lo sencillo se gesta en corazones extraordinarios:

” Mis pequeñas y simples acciones pueden contribuir al bien del mundo.
Reconozco la luz dentro de mí, que es única.
Con gracia y sencillez, ilumino al mundo. ”

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Usually, we forget about the power of small and simple actions. A smile, a compassionate gaze, a gentle gesture. A thank you, a caress, a handshake coming from your heart. To walk together holding hands, a kiss, a slow romantic dance embracing your loved one.

To say “I love you” for the first time.

And for a second, and a third… and for a last time.

One thing I believe is beautiful about these small deeds is that they have no room for comparison. For instance, one rarely aims at being the best “hugger”, or the best “smiler”. In fact, love knows nothing about comparison and it is through our small and simple actions that we allow ourselves to experience love each day. Yet, we do not seem to be aware of the great power behind such simplicity.

Thérèse de Licieux said “Love is made of small deeds”

To finish this post, I want to share Patricia Kaminsky’s affirmation of Buttercup (Ranunculus Occidentalis), a flower essence used for cases when self-value appears broken due to a tendency for comparison with others:

“My quiet, small deeds can contribute to World-Good.
I acknowledge the unique Light within me.
In grace and simplicity, I Light the World.”

Common places . Lugares comunes

No existen los lugares comunes, solo perdemos la capacidad de admirar el entorno tantas veces visitado. No hay palabras vacías, sino corazones cansados de repetirlas sin eco en sus latidos. Lo ordinario es ilusión de quien ha renunciado a la habilidad de sorprenderse, de quien ha olvidado la magia.

El tedio desconecta, lo conocido entume, lo predecible abruma. Detrás de todo esto está la decepción, esa herida que se abre cuando nos han fallado una y otra vez y así dejamos de otorgar el beneficio de la duda. La decepción cierra puertas y decimos: todos los hombres son iguales, yo no creo en el amor, la gente no cambia, esa alternativa es inútil, la sociedad está podrida, no hay futuro.

No digo con esto que nos quedemos por siempre en el mismo lugar. Puedo elegir dejar una relación, terminar una amistad, renunciar a un empleo o alejarme de un familiar simplemente porque elijo ser fiel a mi corazón. Sin embargo, lo anterior no implica dejar de creer en los demás: todos podemos cambiar.

Todos.

No importa el camino que elijamos: la magia no conoce de rutas certeras ni de manuales con instrucciones precisas. La gran fuerza de la magia se llama fe y consiste en no dejar de creer en uno mismo y en los demás. Pero más allá de todo, en su núcleo, la fe radica en no dejar de creer en la vida tal y como es, con todas sus lecciones, sorpresas y caídas; no dejar de creer en la vida aún con la absoluta incertidumbre de nunca saber cómo será el siguiente día.

Hace unas semanas me encontré la flor de Green Cross Gentian (Frasera speciosa) mientras caminaba en la cima de una montaña en la Sierra de Coahuila, México. Tomé la foto que comparto en esta publicación. La esencia de esta flor ayuda, de acuerdo al sistema de Flower Essence Services (FES), a recuperar la fe en la humanidad después de experiencia devastadoras. Termino con esta afirmación floral de Patricia Kaminsky:

” Tengo fe en el futuro de la Tierra y de sus habitantes.
Pido que sanen las cuatro direcciones de la Tierra.
Cargo con la cruz de la Tierra a pesar de las dificultades.
Mi amor por la Tierra y por toda la humanidad llena con fuerza mi espíritu.

Flores relacionadas: green cross gentian.

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There are no common places, we simply lose the ability to admire what we have visited repeatedly. There are no empty words, but hearts tired of beating without any echoing. Ordinary is an illusion of those who have lost the capacity to be surprised, of those who have forgotten magic.

Behind any feeling of tiredness there is deception, the wound that bleeds every time someone lets us down so we end up not believing again either in that person or that situation. We start saying that every person is the same, that we don’t believe in love, that things are useless, that society is doomed and that there is no future, among other bitter phrases.

I am not saying we should stay in the same place forever. We can always chose to step out of a relationship, to end a friendship, to quit a job or keep a healthy distance from a relative because we chose to be faithful to ourselves. However, all the former do not imply stop believing in the others: everybody can change.

Everybody.

It is not about the path you choose. Magic does not know about ways of certainty nor about manuals with precise instructions. The greatest strength of magic is called faith and it consists of never stop believing in oneself and others. Above all, in its core, faith is about believing in life as it is, with its lessons and surprises, ups and downs, with the absolute uncertainty that you will never know what the next day will bring to you.

The featured image in this post is the Green Cross Gentian (Frasera speciosa), whose flower essence help us align with the living forces of Earth and strengthen our faith in humanity. I took this picture a few weeks ago while walking on the top of the Sierra of Coahuila in Mexico. Here is the affirmation written by Patricia Kaminsky about this amazing and regenerating flower essence:

” I have Faith for the future of Earth and all her peoples.
I send healing to the Four Directions of Earth’s Body.
I carry the Cross of Earth despite change and challenge.
My love for Earth and all humanity fills me with Spirit-Force. ”

Related flowers: green cross gentian.

The good, the bad and the butterfly . El bueno, el malo y la mariposa

Las categorías son necesarias para estructurar la realidad, para comunicarnos unos con otros, para tener referencias comunes. Sin embargo, desde que nacemos la sociedad comienza a cortarnos en pedacitos que deben caber perfectamente dentro de cajitas predefinidas, dictando prácticamente nuestro camino en la vida. Género, raza, nacionalidad, nivel económico, religión: de inmediato nos tatúan las expectativas de cómo tenemos que ser.

Pronto aprendemos qué es bueno y qué es malo. Transferimos después este juicio a otros seres humanos. Tú eres malo, yo soy bueno. Tú eres bueno, yo soy malo. La víctima, el victimario. El marido infiel, el hijo ingrato, la madre abnegada. Comenzamos a tomar partido. Aprendemos a separarnos. Esta separación es suelo fértil para el miedo, la angustia, la soledad, la desconfianza, la culpa y una lista interminable de emociones que piden a gritos un espacio para trascender hacia la comprensión de las cosas más allá de las categorías.

La ilusión más dolorosa de la humanidad es la separación.

La separación es también notable no solo a nivel individual sino a nivel colectivo. Las noticias de muerte y destrucción son cada vez más frecuentes: matanzas, hambrunas, represión brutal por parte de los gobiernos, guerras. Ante el horror que ocurre en todas partes del mundo, no queda sino preguntarnos hacia dónde vamos como humanidad ¿Habrá realmente un mundo mejor?

Yo creo que sí.

Todo depende de las decisiones que tomamos en cada instante de nuestra vida. Ahí está el poder que el individuo puede ejercer en el colectivo. Esa es la verdadera fuerza de tu decisión. La realidad está conformada por decisiones, una tras otra, pequeñitas, imperceptibles, tan sutiles como el aleteo de una mariposa.

Imagina dos mundos posibles, casi idénticos. Ahora incluye en uno de ellos a una mariposa. En el largo plazo, estos dos mundos terminarán siendo muy diferentes, en particular en uno de ellos puede ocurrir un tornado, mientras que en el otro no. A esto se le conoce como el efecto mariposa y fue acuñado por el meteorólogo y matemático Edward Lorenz con referencia a la sensibilidad a variaciones pequeñas en las condiciones iniciales de un sistema dinámico.

Tú participas activamente en la creación de la realidad. Tus decisiones son alas de mariposa capaces de generar grandes cambios. Imagina ahora la realidad de la humanidad conformada por miles de millones de mariposas. Ninguna de ellas es más importante que otra, pues entre todas conforman la gran fuerza del colectivo al que pertenecemos.

Salte por un momento de las caja de “bueno” y “malo” y visualiza el espectáculo de millones de seres que asemejan flores flotando en el infinito. Esa es la humanidad. Tu consciencia está ahí, vibrando con fuerza.

Tú, ¿Hacia dónde diriges tu vuelo?

No hay separación. No hay diferencia. Respiramos el mismo oxígeno, nos da calor el mismo sol, nos cobija la misma luna y nos alimenta la misma tierra.

Nos une la misma sangre.

El gran dolor del mundo refleja el gran dolor individual de la separación. En nosotros está el poder de decidir nuestros actos individuales con la claridad de una consciencia que ya no se separa, sino que es capaz de resonar con la vibración de otros miles de millones de seres.

Este es el mensaje de la flor de Splendid Mariposa Lily (Calochortus Splendens) de Flower Essence Services y que aparece en la imagen de esta publicación: la madre universal abraza a la humanidad para recordarnos que todos somos sus hijos.

Patricia Kaminsky y Richard Katz se refieren a Splendid Mariposa Lily con un poema de Mary Ann Evans. Aquí unas líneas, para terminar esta publicación.

“El coro invisible”

Esta es la vida que viene
Y que los mártires han hecho más gloriosa
Que sea yo el cielo más puro
Que sea para otras almas
La copa de fuerza en su gran agonía
Que encienda su entusiasmo generoso
Que les alimente solo de amor puro
Que cause las sonrisas que no tienen crueldad
Que sea la dulce presencia de la bondad que se esparce
¡Y se difunda aún mas intensa!
Para unirme así al coro invisible
Cuya música es la alegría del mundo.

Flores relacionadas: green cross gentian.

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Categories are necessary for structuring reality, for communicating to each other, for finding a common ground. From the moment we are born, however, society starts cutting us into small pieces that have to fit into predefined boxes, practically dictating what our lives should be. Gender, race, nationality, social status, religion: we are immediately tattooed with expectations on what we should become.

Soon we learn how to judge good from bad. We later transfer this judgement to other humans. You are bad, I am good. You are good, I am bad. The victim, the victimiser. The cheater husband, the ungrateful son, the abnegated mother. We start taking sides. We learn how to separate. This separation is fertile soil for fear, anguish, loneliness, distrust, guilt… and the list of emotions seeking for a space to transcend towards comprehension beyond categorisation seems endless.

The most painful illusion of humanity is separation.

Separation is not only noticeable at the individual level, but at the collective level. News about death and destruction are becoming more frequent: carnages, famines, brutal repression of our governments, wars. Before the horror occurring around the world, it is impossible not to question ourselves about where we are heading as humanity. Is there really a better world?

I think there is.

Everything depends on the decisions we take each instant of our lives. There lies the power of the individual over the collective. That is the true strength of your decisions. Reality is conformed by decisions, step by step, an almost imperceptible sequence, as subtle as the flutter of the wings of a butterfly

Imagine two posible worlds, almost identical, except from one butterfly that exists in one of them. In the long term, these two worlds will end up being completely different, particularly, in one of them there will be a tsunami as an indirect effect of the flutter of the butterfly. This is known as the butterfly effect and was introduced by the meteorologist and mathematician Edward Lorenz, as a way to explain the sensitivity of dynamic systems to small variations in the initial conditions.

You participate actively in the creation of reality. Your decisions are as wings of a butterfly capable of generating big changes. Imagine now that the reality of humanity is shaped by several thousand million butterflies. None of them is more important than the other as all of them make the great force of the collective consciousness we belong to.

Take a step out of the boxes of “good” and “bad” and visualise millions of beings resembling flowers suspended at infinity. This is humanity. Your consciousness belongs there, fluttering, vibrating with strength.

Where are you directing your flutter at?

There is no separation. There is no difference at the core. We all breathe the same oxygen, we are all given heat by the same sun, covered by the same moon, fed by the same earth.

The same blood unites us.

The great pain of humanity is a reflection of the great pain of each individual. We have the power to decide our individual actions with the clarity of a consciousness which no longer separates, but is capable of resonating at unison with the vibration of thousands of millions of other human beings.

This is the message of  Splendid Mariposa Lily (Calochortus Splendens) of Flower Essence Services (featured as image of this post): the universal mother embraces humanity to remind us that we are all her children.

Patricia Kaminsky and Richard Katz refer to Splendid Mariposa Lily with a poem of Mary Ann Evans. Here are some lines to finish this post.

 

“The choir invisible”

This is life to come,
Which martyred men have made more glorious
For us who strive to follow. May I reach
That purest heaven, — be to other souls
The cup of strength in some great agony,
Enkindle generous ardor, feed pure love,
Beget the smiles that have no cruelty,
Be the sweet presence of a good diffused,
And in diffusion ever more intense!
So shall I join the choir invisible
Whose music is the gladness of the world.

Related flowers: green cross gentian.


By Steve Berardi from Long Beach, CA, United States [CC BY-SA 2.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0)%5D, via Wikimedia Commons

Mother and mother figure . La madre y la figura materna

A través de la relación con la madre conocemos el poder de lo femenino. Esta relación nos abre las puertas al mundo de las emociones, al sentir, al lenguaje del corazón.

La relación con la madre, sin embargo, no es lo mismo que la relación con la figura materna. La primera se vive desde la infancia con el ser que identificamos como proveedor de amor incondicional, sea o no nuestra madre biológica. La segunda se construye en nuestro interior a lo largo de nuestra vida para ayudarnos a seguir los anhelos de nuestro corazón.

Mientras que en la infancia y adolescencia la relación con la madre es crucial, en nuestra edad adulta, la conexión con la figura materna se vuelve primordial. Si ésta no ocurre en equilibrio, de manera inconsciente buscaremos compensar las carencias o excesos relacionados con lo femenino. Este desequilibrio se manifiesta muchas veces en el terreno amoroso, en el que identifico dos direcciones principales.

La primera tiene que ver con lo que yo necesito RECIBIR. Si proyecto en mi pareja mi necesidad de ser aceptado incondicionalmente, viviré mi relación desde un estado receptor (como un hijo). Esto termina generando frustración, pues los límites y necesidades expresados por mi pareja tienden a ser interpretados por mí como exigencias injustas. Peor aún, doy por sentado el amor de mi pareja, lo cual me previene de experimentar la belleza de dar. En este caso, como un bebé, busco recibir el cuidado y confort de mamá bajo la realidad infantil de que “no importa lo que yo haga, mi pareja (mamá) siempre estará a mi lado”.

La segunda dirección se refiere a lo que yo necesito DAR. Si yo proyecto en mi pareja mi necesidad de amar, entonces no seré capaz de fijar límites y respetarlos, pasando por alto actitudes tóxicas y situaciones insostenibles, preocupándome solo en cuidar que a mi pareja no le falte lo necesario para ser feliz, como lo haría una madre. Esto también genera frustración pues me prohibo merecer, me olvido de mí.

No es casualidad que las relaciones de codependencia se formen del desequilibrio que surge entre grandes dadores y grandes receptores.

Te invito a recordar cómo ha sido tu relación con tu madre ¿Ha habido rechazo, ausencia, abandono o carencia? o en el extremo opuesto ¿la viviste con sobreprotección, exceso, idolatría e incapacidad de poner límites? Ahora piensa desde qué lugar has vivido tus relaciones de pareja. No se trata de buscar tres pies al gato y tampoco es cuestión de que juzgues a mamá, sino de que reflexiones sobre qué tan equilibrada ha sido tu conexión con el amor incondicional, es decir, cómo has construido a la figura materna.

A mamá no puedes ni debes cambiarla, mucho menos te corresponde idealizarla o deshumanizarla. Ella hizo lo que pudo con lo que tuvo. Si tú eres madre sabrás de lo que estoy hablando. La mejor manera de agradecer y honrar su amor es siendo fiel a tu corazón. A quien sí puedes reconstruir, sin embargo, es a la figura materna, porque esa figura estará contigo mientras vivas y la forma que le des no depende de tu madre, sino de ti. Esa figura materna te permitirá vivir auténticamente tu propio lenguaje del corazón, que es también el de las emociones. Cuando intento describir en mi interior a la figura materna visualizo lo siguiente:

Un manto de estrellas que me cubre mientras duermo.

La tierra que me abraza en sus profundidades para que yo pueda florecer.

El agua de un río que fluye para llevar a su paso el dolor que aflige mi alma.

La luna que me habla en sueños para llevar luz a mi consciencia.

Los brazos de mi madre que al rodearme me hacen comprender que su amor no conoce condiciones.

La esencia floral de Mariposa Lilly (Calochortus leichtlinii), de Flower Essence Services (FES) cuya foto aparece en esta publicación, representa muy bien esa conexión con la figura materna. Comparto en estas líneas la hermosa afirmación que Patricia Kaminsky creó para esta flor:

“El manto divino de la madre universal me rodea.
me reconforto en su amoroso cuidado.
Yo soy parte de la familia humana
cobijada en una cuna de amor espiritual.”

Al contactar con la energía de ese amor incondicional, puedes también abrirte al mundo emocional, permitiéndote dar y recibir el verdadero amor de pareja, el único que puede estar conectado con el anhelo de tu corazón: el amor que viaja en ambas direcciones.

Flores relacionadas: chicory, centaury, splendid mariposa lilly.

❀ ✿ ❁ ✾ ❋ ƸӜƷ ❋ ✾ ❁ ✿ ❀

The power of the feminine is introduced to us by our mother or by the caregiver from whom we identify to be our source of unconditional love. This opens the doors to the world of emotions, to the magic of feelings, to the language of our hearts. The relationship with our mother, however, does not define how we relate with the feminine in our adulthood. Instead, it is our relationship with the mother figure which is responsible of that. Unlike our mother, our mother figure is continuously being built by each of us along our lives so that we can contact with the realm of emotions in a balanced manner.

It is during our love life where excesses or absences of unconditional love (relationship with mother figure) become manifested in situations where we are usually not aware.

For instance, if I need to RECEIVE because I relate with my mother figure from a place of absence, then I might tend to demand this from my partner, getting frustrated when she sets limits or expresses her own needs, which I interpret as unfair to me. This is mostly the way a child sees her mother. On the contrary, if I need to GIVE because I relate with my mother figure from a place of excess, then I might tend to overprotect my partner, getting frustrated as I (unconsciously) do not authentically allow myself to deserve being taken care of. It is easy to see why codependency relationships occur between big givers and big receivers.

I invite you to think about how your relationship with your mother has been. Has there been rejection, lack of acceptance, abandonment? Or have you lived this relationship from a place of excess of affection, idolatry and inability to set limits? Now think about how you have lived your love life. Is there any pattern that you identify? The aim of this reflection is not judging our mothers, as we have to understand that they did the best they could with what they have (as every human being). However, you can always try to assimilate whether your relationship with your mother has affected your relationship with your mother figure.

I like to imagine the concept of mother figure using the following analogies:

A mantle of stars which covers me while I sleep.

The earth that embraces me into her depths so I can flourish.

The water of a river flowing to wash away the pain of my soul.

The moon who talks to me in dreams to bring light to my consciousness.

The arms of my mothers that, when surrounding me, make me feel that I am loved with no conditions.

The flower essence of Mariposa Lilly (Calochortus leichtlinii) of Flower Essence Services (FES) represents beautifully this connection with mother figure. These are the lines written by Patricia Kaminsky for the affirmation of this flower:

” The healing mantle of the Divine Mother surrounds me.
I am nurtured with loving support.
I am a member of the Human Family,
protected in a cradle of Spiritual Love.”

By contacting with the energy of unconditional love, you can also open yourself to the world of emotions, allowing yourself to give and receive the love you deserve, the one connected with the beats of your heart: a love that pulsates in both directions.

Related flowers: chicory, centaury, splendid mariposa lilly.


Featured image by NoahElhardt (Own work) [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0) or GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html)], via Wikimedia Commons

Carry your own weight . Cargar con tu propio peso

No existe televisión, botella de vino, rutina de ejercicio, postre favorito, fiesta con amigos, nuevos amantes, viajes constantes o búsqueda de horizontes fantásticos que logren alejarte de ti mismo.

No encontrarás zapatos, vestidos, corbatas, perfumes o automóviles que hagan que te veas diferente por dentro.

No hay meditación, terapia, abrazo, caminata en el bosque, ritual en un templo, evento de vida, decreto u oración que te eximan de cargar con tu propio peso.

A veces, sin darnos cuenta, buscamos llenar vacíos con la acumulación de bienes, actividades y hasta emociones que nos traigan el placer casi inmediato, como si hubiese una urgencia de mirar hacia otro lado, a cualquier lado, con tal de no ver en nuestro interior.

Paradójicamente, huir de nosotros mismos termina por hacer que nos encontremos, frente a frente, con nuestra mirada en el espejo. En ese momento se caen las máscaras y con éstas el mundo de cristal que veníamos cargando a cuestas; ese mundo impuesto por la falsa creencia de que la felicidad es la consecuencia natural de mirar siempre hacia afuera.

Así aceptamos las cosas como son, no como quisiéremos que fueran. Así empieza la paz interior y con ésta, las sonrisas desde adentro.

Dejo aquí la afirmación floral de Patricia Kaminsky acerca de la flor Agrimony (Agrimonia Eupatoria), que considero de gran ayuda para dar un vistazo en nuestro interior y no morir en el intento:

“Reconozco y acepto mi dolor interno,
La Verdad me sana.
Permito que los demás vean quien soy Yo en verdad.
Mi luz brilla luminosa y transparente.”

❀ ✿ ❁ ✾ ❋ ƸӜƷ ❋ ✾ ❁ ✿ ❀

There is no TV show, bottle of wine, exercise routine, favourite dessert, partying with friends, new lovers, frequent traveling nor searching for fantastic horizons that makes us get away from ourselves.

You will not find new shoes, dresses, ties, perfumes or cars that make you look different from inside.

There does not exist meditation, therapy, hug, walk in the forest, ritual in a temple, life event, affirmation or prayer that prevent you from carrying your own weight.

Sometimes, without realising, we seek for filling empty spaces by accumulating goods, activities or even emotions that bring us an almost immediate pleasure, as if there was an urge to look anywhere, towards any direction but that which leads us inside ourselves.

Paradoxically, running away from ourselves always makes us ending up in front of our own gaze in the mirror. That is the moment when masks fall down, where false beliefs crumble and we accept what it is instead of our idea of how it should be.

That is the way inner peace starts. That is the way we start smiling from inside.

Here is the affirmation of the flower essence of Agrimony (Agrimonia Eupatoria) by Patricia Kaminsky. I believe this flower is very helpful in taking an inner look and connecting with our authentic selves.

“I acknowledge and accept my inner pain.
Truth is my healer.
I allow others to see who I truly am.
My Light shines luminous and transparent.”

Featured image by By Sanja565658 (Own work) [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0) or GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html)], via Wikimedia Commons

Sacrifice and resurrection . Sacrificio y resurrección

Morir para volver a nacer. Volver a nacer para ascender al cielo. Ascender al cielo para regresar al lado del padre.

De manera muy simplificada, esto es lo que que el cristianismo celebra en la llamada semana santa a través de la historia de Jesús. No es mi intención entrar en un debate religioso ni criticar o validar las creencias de nadie con esta publicación. Sí es mi intención compartir una reflexión personal sobre la idea del sacrificio y la resurrección hablando sobre una de las flores de Bach que considero ideal para esta tarea: Rock Rose (Helianthemum nummularium).

El término sacrificio se ha confundido bastante con el de martirio. Quien se sacrifica lo hace con un poderoso motivo de trascendencia a través de la pérdida personal. Quien se martiriza se encierra en su propio dolor y por lo tanto se estanca en falsos motivos de trascendencia.

Todo comienza con el terrible dolor que nadie pide pero que llega muchas veces de manera súbita: la muerte de un hijo, de un padre o un hermano; una infidelidad, un divorcio, una violación, una golpiza; la pérdida de un trabajo, de una casa, de un negocio; desastres naturales, accidentes viales, enfermedades terminales… la lista es larga. En todos los casos el dolor arraza con la historia de una vida, paralizando así el alma de quien vive estos sucesos devastadores. El alma se paraliza ante la destrucción de lo creado, se pasma en el terror de aquello que nos revela que, de un momento a otro, podemos quedarnos sin nada, sin poder siquiera intentar cambiar lo ocurrido.

El sacrifico consiste en aceptar la situación y desde ahí dejar ir lo más valioso de tu propia historia: la idea que te habías forjado sobre ti mismo; es decir, sacrificarse es trascender la propia muerte (simbólica). Una madre que pierde a su hijo nunca más podrá volver a ser madre del hijo que se fue. Una separación amorosa anula la posibilidad de volver a vivir el amor a través de la persona que  antes se amó. Un accidente que genera la pérdida de un miembro transforma por completo la vida de quien lo padece. El terror de la inminente pérdida de uno mismo paraliza el alma.

La trascendencia como consecuencia del sacrificio solo se puede lograr a través de un elemento clave: el amor. De acuerdo a Jordi Canhellas,

el amor  es el principio cósmico de Rock Rose.

El Dr. Bach menciona al valor ante situaciones de terror como la propiedad principal de esta flor. Yo me inclino más por el amor como motor del sacrificio para trascender situaciones que paralizan el alma.

Nuevamente retomando el texto de Jordi Canhellas, habla así sobre esta flor: “Rock Rose, al aportar Valor a nuestras vidas, contribuye al Amor, atenuando nuestra separación con todo lo que provocaba nuestros miedos.” Esta flor, que con su color amarillo nos recuerda la fuerza solar, cuando está cerrada mira hacia abajo, pero cuando se abre se yergue hacia arriba , como un acto de ascención al sol, que es también el fuego y al padre.

Solo a través del amor logramos trascender la propia muerte, es decir, resucitar a una nueva realidad que se vive también con nuevos ojos y a través de los latidos de un nuevo corazón. Es así como la idea de resucitar para ascender hacia la fuente universal del amor le otorga un sentido de trascendencia al sacrificio. De acuerdo a la historia de Jesús, él aceptó con serenidad el dolor de su propio sacrificio para entregar su vida como un acto de amor. De esta manera, venció también los límites de la muerte para renacer y ascender.

Me gusta pensar que todos, de una u otra manera, somos capaces de resucitar de entre los muertos al abrir nuestra conciencia aceptando la realidad, al dejar ir versiones de nosotros mismos con las que no solo fuimos felices, sino que definieron nuestra perspectiva de la vida. Así pues, toda resiliencia es finalmente un acto de amor.

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To die to being born again. To be born again to ascend towards heaven. To ascend towards heaven to return back to the father.

This is a very simplified version of what Christians celebrate during the easter week. It is not my intention to validate or discredit any religious or spiritual belief here. It is my intention, though, to share a personal reflection on the idea of sacrifice and resurrection by talking about the Bach flower essence of Rock Rose (Helianthemum nummularium).

The term sacrifice has been mixed up with martyrdom. However, they differ from each other in their path. The path of sacrifice implies transcendence of pain, while martyrdom unceasingly suffers pain with no sign of hope.

It all starts with a terrible situation: loss of a loved one, separation, divorce, being fired, a car accident, a terminal disease… the list is quite extensive. In these cases, pain comes as if its mission was to devastate lives, paralysing our soul as they presence the fall of the foundations of our very own identities.

Sacrifice means acceptance of the situation to let go of what is most difficult: the previous version of yourself. To self sacrifice is to transcend our own (symbolic) death. A mother whose son dies will never be a mother of that being again; a divorce suppresses the possibility of having a common life with the person with whom we founded a family; a car accident may cause the loss of a leg or an arm and the person who suffers  that loss will have to open to a very different life from what it was before the event.

Transcendence as a consequence of sacrifice can only be achieved through the one key element of Love. Jordi Candelas, Spanish biologist and flower essence synthesiser  mentions:

Love is the cosmic principle of  Rock Rose.

Dr. Bach presents Courage in situations of terror as the quality of this flower essence. The idea of Love as the fuel of sacrifice for transcendence resonates more with me though, as situations of terror paralyse the soul and only love is capable of reminding us where real courage comes from. The gesture of this flower beautifully reminds us of the rising towards the sun (the father, the universal source of love) with her bright yellow color: while closed she faces down, but when she opens then rises up looking for the solar energy that she finally recognises as her own.

I like to think that we are all capable of resurrecting, as Jesus did, by recognising that our sacrifice comes along with the lesson of loving in such a universal way that we understand that we have to let go of what we used to be in order to see the light again with renewed, transcended eyes.


Rock rose photograph by By Björn S… (Common Rockrose – Helianthemum nummularium) [CC BY-SA 2.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0)%5D, via Wikimedia Commons.

The protector of the sanctuary . El protector del santuario

Hace tiempo una excelente sicóloga y amiga, Alia Esquivel Salmán, me describió los tres conceptos fundamentales en la teoría del psicoanálisis con la que Sigmund Freud intentó explicar el funcionamiento psíquico humano: el Ello, el Yo y el Superyó. Para explicarlo con mis propias palabras utilizaré la siguiente analogía. Imagina que dentro de ti existen  un bebé que solo quiere jugar (Ello) y un adulto que solo sabe seguir reglas (Superyó). Cada vez que surge un conflicto entre éstos aparece el Yo a hacerla de mediador. El Yo tiene el objetivo de sacar el mayor placer posible de la experiencia, siempre reconociendo la existencia e importancia de tan peculiar par de personajes. ¡Qué difícil tarea la de lidiar con los berrinches del bebé y las reglas del adulto!

Imagina también que el Yo puede acudir a un lugar sagrado, a un espacio de tranquilidad, paz y armonía. En ese lugar accede a la sabiduría universal: la intuición, la voluntad, el desapego, la compasión, la humildad, la verdad, la ecuanimidad y todo aquello que le guíe en su tarea de mediador. Sin ese santuario el Yo terminaría por volverse loco, incluso llegando a ignorar a cualquiera de los dos personajes y es ahí donde empieza el daño.

La esencia floral de Echinacea (Echinacea Purpurea) del sistema FES es un poderoso restaurador de los santuarios profanados. Aún recuerdo la primera vez que mis manos sintieron la flor, su núcleo a la vez firme y flexible, como de plástico, se adaptaba a la fuerza externas de mis dedos y regresaba a su forma original cuando la presión ejercida cesaba. Alrededor de éste, las pequeñas espinas cuasi doradas daban la impresión de estar a la defensiva pero resultaban agradables al tacto, regalándole un masaje a las yemas de mis dedos. Creo que la integridad del ser humano es así como el núcleo de la flor de Echinacea; entera y coherente, fuerte pero flexible, una defensa sólida sin resultar agresiva: entereza pura. Los pétalos de la flor, de un delicado tono purpúreo, caían como la cúpula de un templo, remontándome a la idea de un verdadero santuario floral.

Araceli Cepeda, querida amiga también sicóloga y sintonizadora floral del sistema de flores mexicanas Florara, compartió conmigo hace tiempo que la esencia floral de Echinacea ayuda a fortalecer al protector del santuario: el Yo. La fuerza interior proviene de la capacidad de discernir lo que es mío de aquello que no lo es. Abro la puerta al santuario pero decido cabalmente quién entra en éste: lo protejo porque respeto y reconozco su valor, que es el valor de tomar decisiones que me lleven a una vida más plena. El resultado de un Yo fortalecido es un ser humano íntegro, coherente y equilibrado, como un sistema inmune saludable, el cual se relaciona también con las propiedades medicinales de la planta y las propiedades energéticas (vibraciones) de la esencia floral.

Y tú ¿Cuántas veces has perdido tu integridad? ¿te has roto en pedacitos por intentar mantener enteros a otros? ¿has sufrido abusos físicos y sicológicos sin poder reparar tu dignidad? ¿has descuidado tu santuario buscando la aceptación de los demás? ¿cuántas veces has ignorado los deseos del bebé en nombre del sacrificio? ¿y cuántas más has pasado por alto las reglas del adulto en nombre del placer inmediato?

Quiero terminar esta publicación con la afirmación floral de Echinacea, escrita en inglés por Patricia Kaminsky, cofundadora de la Sociedad de Esencias Florales y maestra floral a quien guardo un profundo respeto y agradecimiento.

Me mantengo fuerte desde adentro.
Enfrento la adversidad con mi fuerza interior.
Mi núcleo interno es sacrosanto.
Yo Soy este ser de luz.

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Time ago, psychologist and friend Alia Esquivel Salmán explained to me the three fundamental concepts in psychoanalysis theory that Sigmund Fred used to describe how the human psyche works: Id, Ego and Superego. I find it easy to understand these concepts using the following analogy: imagine there are three people inside of you,

1) a baby who only wants to play and easily get frustrated when not immediately pleased (Id),

2) an adult who only knows how to follow rules (Superego, can be a bit too uptight sometimes) and

3) Ego, the being who tries to mediate between the other two, keeping both happy in spite of their very different nature. That is surely a hard work, i.e., to reconcile instinct and desire with rules and judgement.

Imagine now that Ego has a special place to go to ask for advice to some divine masters, a sanctuary where there is peace and silence in times of hard decisions. I think of the divine masters as highly vibrational energies such as love, equanimity, truth, courage, freedom, faith, etc. Once the advice has been provided, Ego can come back to negotiate with Id and Superego in order to get the best from the experience.

The flower essence of Echinacea (Echinacea Purpurea) by the Flower Essence Society is a powerful restorer of profaned sanctuaries. I still remember the first time my hands felt the nucleus of its flower, which was strong and flexible, like plastic, nicely adapting to the external pressure applied by my finger tips. I really liked seeing how it deformed to immediately come back to its original shape, as a gesture of integrity and wholeness. The impulse to aggressively protect a sanctuary relates more with fear and insecurity than with strength and faith. This connects with the idea of the flower essence of Echinacea also being of benefit in immune system disorders, i.e., it is desired that integrity and coherence should prevail over aggressiveness and paranoia.

My friend Araceli Cepeda, who happens to also be a psychologist and flower essence synthesiser of the Mexican system Florara, shared with me her insights about Echinacea: it is a great essence for strengthening Ego (but Freudian Ego, not the common self-aggrandisement related meaning of the ego). At the end of the day, a healthy Ego is a key ingredient for a coherent, equilibrated and fulfilled life. The consequence of a weakened Ego are lack of understanding limits, risking dignity, ignoring assertiveness and ultimately letting external forces control our lives.

I would like to finish this post with the flower affirmation of Echinacea, by Patricia Kaminsky, co-founder of the Flower Essence Society and one of the most influential teachers I have had the pleasure to learn from:

I stand strong within my Self.
I meet adversity with inner strength.
My core Self is Sacrosanct.
I am this luminous Self.


Featured image by Roland zh (Own work) [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)%5D, via Wikimedia Commons

 

 

 

La vie en rose . La vida en rosa

Vivir con miedo a amar es vivir en la ilusión de una protección más innecesaria que falsa. Resulta inútil poner escudos para dejar de sentir, o para “sentir menos”. Un corazón entumecido se encuentra voluntariamente separado de su propio poder creador, rechazando así la responsabilidad de escribir su propia historia y tomar las riendas de su vida.

Es tan fácil romper un corazón… ¿Pero por qué se rompe? La respuesta es simple: porque está expuesto, abierto, vulnerable. Los golpes duelen y desde ese dolor tendemos a cerrar las puertas del corazón como un acto de supervivencia. Estos momentos representan una oportunidad importante para:

  1. Que se lleven a cabo actos de introspección, transformación y trascendencia del dolor. En este caso, el corazón vuelve a abrirse de manera natural, a su propio tiempo, con nuevas fuerzas encontradas y con la fe restaurada.
  2. Cultivar la culpa, el rencor y la desconfianza. En este caso, la mente intenta controlar cuándo es momento de abrir de nuevo el corazón, invirtiendo tiempo en forjar escudos que le protejan de posibles daños en el futuro.


Claramente 1 y 2 son caminos distintos. La gran diferencia entre ambos es que el primer camino cree en la integración mientras que el segundo cree en la separación. La gran similitud entre ambos es que ninguno de ellos garantiza que no nos vuelvan a romper el corazón. El primer camino, sin embargo, busca la trascendencia y desde ahí es muy poco probable que el dolor ocurra por las mismas causas del pasado.

El rechazo de la persona que nos gusta, la separación en relaciones amorosas, los divorcios interminables y hasta la muerte del ser amado representan momentos de vida donde cerramos puertas. Incluso las relaciones donde, aún sin existir una separación, pareciera que el amor se ha apagado conllevan a cerrar la posibilidad de volvernos a enamorar de quien aún es nuestro compañero.

La verdad es que nadie quisiera pasar por la misma experiencia dolorosa y por ello da miedo volver a amar. Sin embargo, una sonrisa con miedo no ilumina y un beso a medias no sabe a nada. Quien decide usar armaduras no ha comprendido que la vulnerabilidad no es signo de debilidad, sino la prueba fehaciente de alguien que ya no vive por vivir, sino para vivir.

Hace tiempo que traigo el color rosa rondando en mi cabeza. lo veo en las flores, en las canciones, hasta en los atardeceres, por eso quise escribir sobre esencias de flores rosas en esta publicación, pues he visto cómo resultan de gran utilidad en el proceso de volver a abrir el corazón. Aquí presento algunas:

  • Pink monkeyflower (Mimulus lewisii, F.E.S.). Para el miedo a volver a abrir el corazón por temor a dejarlo expuesto, cuando existe la creencia de que no merecemos el amor por los errores cometidos en el pasado. Esta esencia floral reconecta con el milagro de ser vulnerables, comprendiendo que al estar expuestos somos más fuertes. La familia de flores del Mimulus se utilizan en terapia floral para ayudar a la psique a vencer los miedos. Los pequeños puntos rojizos en el centro de la flor indican la voluntad de enfrentar aquello que previene al alma para volver a abrirse. En la foto de esta publicación se muestra la flor del Pink monkeyflower, la cual considero una de las esencias florales más importantes para ayudar a recuperar la confianza en el amor.
  • Bleeding heart (Dicentra formosa, F.E.S.). Para ser capaces de romper con relaciones basadas en el miedo al abandono y la dependencia, abriendo camino a relaciones basadas en el respeto y la libertad.
  • Wild Rose (Rosa canina, Bach). Ayuda a superar la apatía por la vida, cuando “todo da igual” y por ende se comienza a vivir en automático. Al comprender que solo mediante mi participación activa retomo el papel de protagonista en mi proceso de sanación emocional, recupero el entusiasmo y dejo atrás el dolor de las decepciones del pasado.
  • Centaury (Centaurium erythraea, Bach). Flor clave en el reencuentro con uno mismo, ayudando a poner límites saludables y recuperando así el propio valor. Esta esencia floral ayuda a entender que el verdadero amor comienza por uno mismo.
  • Rosa rosa (Manou Meilland, Florara). En el proceso de duelo es importante encontrar fuentes de consuelo que nos ayuden a retomar fuerzas para seguir aprendiendo de las lecciones de la vida. La esencia floral de le Rosa rosa, con sus poderosas vibraciones, ayuda a encontrar comprensión y perdón en situaciones que han resultado emocionalmente devastadoras.
  • Pink flannel flower (Actinotus forsythii, Australian Bush). El agradecimiento y el aprecio por la vida como llaves para abrir el corazón son la característica de esta esencia floral cuyo centro rosáceo nos recuerda la energía del corazón. Pink flannel flower nos ayuda a conectar con la belleza de la alegría de vivir.


Escuchando “La vida en rosa” de Edith Piaf, en las últimas palabras de la canción, cuando dice “Mon coeur qui bat” (mi corazón que late), caigo en cuenta que no hay latido que se logre sin el impulso de abrir el corazón una vez más.

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To live fearing love is almost an act against life itself. There is no need to protect our heart to “feel less” so that it’s not easily broken once again. A shield for the heart makes as much sense as a gigantic bucket for containing the ocean. Shields imply defending from attacks, but love is all about being open and exposed. In the language of emotions, true strength comes from wisdom, learning and integration into the currents of life through emotions that are in touch with our inner selves. Usually, closing the doors of our heart is caused by specific events such as abuse, separation, divorce or even the death of a loved one. From these turning points, two main paths may be experienced:

  1. Introspection, transformation, forgiving and ultimately a deep understanding about our responsibility in the crying game.
  2. Guilt, revengefulness, martyrdom and lack of trust.


It is clear that these two paths are opposite poles of the same experience. The first one implies the will to opening our hearts again, while the second one is set to linger grief by closing its doors. Although neither choice guarantees our hearts will not be broken again, the first one does make it more unlikely to suffer from the same reasons we did in the past. A heart must be taken care of, listened to, but never contained to not suffer.

Lately I have been thinking of the pink color (in Spanish is “rosa”, which is the same meaning of “rose”). I have found in my practice that pink flowers are specially useful to overcome fears that cause blockages to open our hearts to love. Here is a list:

  • Pink monkeyflower (Mimulus lewisiiF.E.S.). For emotional transparency, to experience courage to take emotional risks with others. The Mimulus genus is widely used in flower essence therapy to overcome fears. The featured photo in this post shows a pink monkeyflower. The red dots near the center of the flower represent the courage to act upon what makes us afraid. I personally consider this flower essence as one of the most important in the process of reconstructing one’s life after a romantic loss.
  • Bleeding heart (Dicentra formosaF.E.S.). Promotes the ability to love others unconditionally, with an open heart. Reconnects with emotional freedom as a healing vibration for codependent relationships.
  • Wild Rose (Rosa caninaBach). For will to live, joy and commitment to life despite trials or pain. By recovering our enthusiasm we become active actors in our own lives and thus become ready to enjoy love.
  • Centaury (Centaurium erythraeaBach). Useful at serving others from inner strength rather than seeking a reward. This in turn allows us to nourish our own needs. Centaury is a key flower in acknowledging healthy boundaries and keeping true to our inner selves.
  • Rosa rosa (Manou MeillandFlorara). When devastating situations occur, the soul suffers from great pain and sometimes does not allow any source of solace. Rosa rosa is a great essence to help us overcome terrible situations and understand that forgiveness is key to integrate life lessons with strength and love.
  • Pink flannel flower (Actinotus forsythiiAustralian Bush). Being thankful is a wonderful way to celebrate life. Only the hearts that are open are able to appreciate the beauty of being alive. The pink center of this small flower resembles the energy of the heart, that reconnects us with our joie de vivre.


The last words of Edith Piaf’s “La vie en rose”read “Mon coeur qui bat”, which means “My heart that beats”. I begin to understand that for a heart to beat it is vital to experience the impulse to open up again.


Featured image by C T Johansson (Own work) CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0), via Wikimedia Commons.