Lo verdaderamente valioso

En estos tiempos de cambio repentino, en los que estamos prácticamente obligados a pausar e ir hacia adentro, comienzan a surgir preguntas que probablemente no nos hubiésemos hecho hace unas semanas: ¿qué haría sin mi trabajo? ¿qué pasaría con mi familia? ¿quién soy yo sin mis bienes materiales?
 
Si damos un valor excesivo a nuestras posesiones, nos enfrentaremos al miedo más primario: el miedo a la muerte.
 
Este miedo ocurre como una consecuencia del desequilibrio en nuestro chakra raíz. Podría parecer que vinimos a este mundo a sobrevivir, y nada más.
 
La pobreza de consciencia conlleva a un enfoque excesivamente materialista del mundo, donde valgo tanto como lo que tengo.
 
La flor de Trillium (Trillium chloropetalum), nos ayuda a fomentar el equilibrio entre la riqueza material y la riqueza del alma, que podemos desarrollar a través del servicio a los demás, compartiendo con ellos lo que somos y lo que tenemos.
 
Para vibrar con la energía de Trillium, podemos repetir la siguiente afirmación de Patricia Kaminski:
 
Atraigo el apoyo que necesito para mi bienestar en el mundo.
 
Mi riqueza personal encuentra plenitud en ideales elevados.
 
Al servir a otros, afirmo mi propia fortuna del alma.

Pensamientos vivos

Las palabras nos comunican con el exterior. Los pensamientos nos comunican con el interior. Nuestro cuerpo los escucha y responde de acuerdo a sus mensajes.
Una mente aletargada puede tener su origen en la apatía, la tristeza o el miedo. ¿Qué caso tiene involucrarme en la vida, si las cosas no son como antes? ¿Para qué, si todo es incierto? Estas preguntas son una invitación al letargo, al sueño, a la pesadez de mente y cuerpo.
Hace poco leímos la siguiente frase del muro de una querida amiga:
“La certidumbre mata a la curiosidad.”
Por paradójico que parezca, ahora más que nunca necesitamos nuestra mente despierta, aclarada, curiosa. Esa curiosidad proviene del no-juicio, de la neutralidad, que se interesa por lo diferente.
Puede ser que estos días nos estemos sintiendo aletargados en nuestro cuerpo, si no ejercitamos la curiosidad, ese estado que nos pide estar despiertos ante la incertidumbre.
Hoy apareció el mensaje de Peppermint (Mentha piperita), de nuestras cartas de Flower Essence Services. Su afirmación, en palabras de Patricia Kaminski, nos ayuda a conectar con la mente despierta:
Traigo vida nueva a mis pensamientos.
 
Despierto a lo que está a mi alrededor.
 
Utilizo la mente viva para digerir y entender mi mundo.
 
El Espíritu Piensa en mí.

Tu voluntad, no la mía

Este viernes aparece la flor de Bach Gorse (Ulux europaeus) entre nuestras cartas de flores, para compartirnos su mensaje de entrega absoluta, que resuena con las palabras “Tu voluntad, no la mía”, tan sincrónicas con este día en el que el cristianismo recuerda la crucifixión de Jesús.
 
Esta entrega a la voluntad más elevada es la verdadera “rendición” (surrendering, en inglés), opuesta al “me rindo” (give up). Quien se da por vencido aún cree en la lucha, y por ende continúa en la separación. La entrega, la rendición, es el acto de profunda alquimia en la que el alma experimenta la alineación de la pequeña voluntad (el Yo) con la gran voluntad (Dios).
 
No es necesario pertenecer a ninguna religión, ni seguir rituales precisos para vivir esta transformación. Basta con abrir nuestro corazón y permitirnos ser disueltos en la voluntad más grande.
 
Jesús, como maestro de la era de Piscis, nos mostró que “el camino, la verdad y la vida” nos llevaría a la crucifixión de nuestro ego, a la abolición de todo lo que no es amor en nosotros.
 
La corona de espinas representa la unión del chakra raíz con el chakra corona: la sangre con el espíritu; la tierra con el cielo; lo sexual con lo divino: la pequeña voluntad con la gran voluntad.
 
En estos días en los que la palabra corona está vibrando en una connotación tan negativa, Gorse nos recuerda que lo humano y lo divino son una misma cosa, que en nuestra sangre corre la sustancia viva del universo. Quizá sea éste también el momento de nuestra propia coronación, el reconocimiento de la semilla cósmica plantada en nuestra carne, el triunfo de la flor sobre el terreno árido.
 
 
La afirmación de Gorse, en palabras de Patricia Kaminski, nos hace vibrar con la esencia de la rendición de El Cristo:
 
Confío en una providencia más Alta.
 
Mi esperanza permanece a pesar de la tragedia y la dificultad.
 
Tengo Fe en el correcto devenir del Destino.
 
Esta tenacidad le otorga raíces a mi Alma.

La inteligencia del corazón

Hoy apareció el mensaje de la flor Downy avens (Geun triflorum), que nos recuerda la importancia de una mente alineada con las emociones.
 
Como mencionamos en publicaciones anteriores (con la flor Peppermint), los pensamientos son los mensajes que enviamos a nuestro interior. A diferencia de la palabra hablada, los pensamientos ocurren a una velocidad inimaginable; son tan rápidos que parecieran teletransportarnos a lugares, vivencias y situaciones con el simple hecho de activar nuestra mente.
 
Esta velocidad, sin embargo, puede hacer que olvidemos otra inteligencia que es igual de importante para vivir: la inteligencia del corazón.
 
Si no nos detenemos a decantar nuestra mente con nuestro sentir, podemos caer en acciones precipitadas o inmaduras, desconectadas de nuestro corazón.
 
La flor de Downy avens nos muestra la importancia de poner atención a nuestros pensamientos, para alinearlos con el corazón y, de esta manera, logremos crear una realidad consciente y conectada.
 
Puedes repetir la afirmación de Downy Avens para vibrar con la energía de esta esencia floral:
 
Mi cabeza está aprendiendo a escuchar.
 
Desacelero mis pasos para encontrar el lugar de mi corazón.
 
En la cálida sabiduría de mi interior, madura la inteligencia.
 
Atesoro el mundo con el conocimiento de mi corazón.
 
Afirmación de Patricia Kaminski.