Eyes wide open . Despierta, mi bien, despierta

La vida es una película y cada quien nace siendo protagonista de la suya. A veces, sin embargo, pasamos a ser actores secundarios.

─¡Pero claro que soy el protagonista de la película de mi vida!─ dirían algunos. Excepto cuando estoy obsesionado con que mi pareja cambie, con que mi jefe me tome en serio, con que mis hijos sean más agradecidos y que mis padres dejen de hacerme sentir culpable, por mencionar algunas escenas recurrentes. Al enfocar toda mi atención en los demás, los verdaderos protagonistas son ellos, no yo.

Es común confundir protagonismo con egoísmo, pero representan cosas muy diferentes. El egoísmo es una búsqueda voraz de la propia satisfacción mediante estímulos externos (lo motiva la soberbia); en cambio,  el protagonista desea encontrarse a sí mismo, caminando hacia su propio corazón (dirigido por el amor). El egoísmo aísla, el protagonismo dignifica.

Dice Carl Jung:

“Tu visión será clara solo cuando puedas mirar dentro de tu propio corazón. Quien mira hacia afuera, sueña; quien mira hacia adentro, despierta.”

Bajo esta analogía, el protagonista vive la realidad de su historia con los ojos bien abiertos, mientras que el egoísta está atrapado en el sueño del personaje secundario.

El protagonista también elige la responsabilidad sobre la culpa, la transformación sobre la comodidad, el valor sobre el pánico, la verdad sobre la mentira, la intuición sobre la desconexión, el perdón sobre el dolor. Por estas razones, puede ser aterrador para muchos vivir su película como protagónicos, pues significa que deberán llevar el peso de una historia que no siempre resulta agradable. Lo cierto es que la trama puede cambiar cuando el personaje principal decide enfrentar sus batallas.

Tal vez sea necesario despertar y mirar hacia adentro para darnos cuenta que además de actores principales, también podemos ser los directores de nuestra película.

Flores relacionadas: black-eyed Susan, willow, chicory, pine, cerato, agrimony, heliconia.

❀ ✿ ❁ ✾ ❋    ƸӜƷ    ❋  ✾ ❁ ✿ ❀


Life is a movie and we are born awarded the lead role. Sometimes, however, we become the supporting roles of our own story. This happens when we focus our attention on  the others: I want my partner to change, my parents to stop making me feel guilty, my children to be more thankful, my boss to recognise my work, etc. The truth is that it is only up to us how we decide to live our own stories, therefore the change, the guilt, the thankfulness and self-recognition should start with ourselves.

Living life from inside implies responsibility. Assuming the lead role may seem overwhelming for some because their stories are tough, but movies also show that things change when the main character faces the important decisions.

It is common to think that someone who regards herself as a main character is a selfish person in desguise. However, there is a huge distance between these two terms. A protagonist seeks the inner path of self-consciousness to live her story with love and dignity; a selfish voraciously looks for satisfying her wishes, believing the outer world provides this satisfaction.

Assuming the lead role of our movie implies choosing responsibility over guilt, transformation over conformity, courage over terror, truth over lies, intuition over disconnection, forgiveness over pain.

As Carl Jung said,

“Your vision will become clear only when you can look into your own heart. Who looks outside, dreams; who looks inside, awakes.”

From this perspective, I imagine a protagonist as someone who lives her reality with eyes wide open, while the selfish is trapped in the dream of the supporting role.

Maybe by looking inside we start realising that it is also time to become not only the main characters, but also the directors of our lives.

Related flowers: black-eyed Susan, willow, chicory, pine, cerato, agrimony, heliconia.