Corona de espinas

El día de hoy aparece el mensaje de Holly (Ilex aquifolium), flor de Bach relacionada comúnmente con el enojo, los celos y la frustración. Holly es la flor del muérdago (mistletoe), del fruto rojo que tradicionalmente adorna las coronas en las puertas de las casas, en navidad. Además del fruto rojo, las espinas en las hojas de Holly son características de esta planta.
 
Las espinas nos remontan también a la corona de la crucifixión. Mientras la corona de navidad celebra un nacimiento, la corona de la crucifixión nos habla de una culminación. En ambas, pareciera que Holly se cuela entre las espinas de lo que inicia y de lo que culmina, para dar paso a un nuevo inicio (resurrección).

Paradójicamente, la palabra corona está vibrando actualmente como algo negativo, de lo que debemos huir o protegernos. De igual manera, el simbolismo de la corona de espinas se ha interpretado como una muestra de la sangre derramada por nuestros pecados, lo cual ha contribuído al sentimiento de culpa del colectivo. Sin embargo, podemos resignificar la sangre en la frente como la unión del cielo (lo divino, el chakra corona, crown chakra) con la tierra (lo humano, la sangre, chakra raíz). Esta unión simbólica del cielo con la tierra nada tiene que ver con la culpa, sino con la capacidad de poner nuestra energía (sangre) al servicio del amor (lo divino en nosotros).

Hoy ocurre la primera luna nueva del año astrológico, aquella con la que comienza todo (primavera), después de un final (invierno). Que Holly aparezca con su mensaje transformador, nos llena de alegría, pues a través de la afirmación de Patricia Kaminski parece hablarnos de las intenciones a ser sembradas en esta luna nueva:
 

De las profundidades de mi corazón, emerjo.
Reconozco a los otros como parte de mi Ser Universal.
Siento gratitud por la buena voluntad de los demás.
La compasión hace que mi corazón crezca en plenitud.