Sincronizando latidos

Hoy surgió el mensaje de Nicotiana (Nicotiana alata) como un recordatorio de que la paz reside en la pulsación de nuestro corazón, cuando se alínea con nuestra respiración consciente.

¿Podemos inhalar y exhalar profundo y en calma?¿Nos estamos alimentando, con toda nuestra capacidad pulmonar, del oxígeno que nos brinda la madre tierra?

En la respiración está el combustible de nuestro corazón. Desafortunadamente, hemos olvidado que también la Tierra, nuestro hogar, este gran cuerpo celeste donde se encuentra pulsando nuestro corazón, tiene su propio campo electromagnético, su propio núcleo pulsante.

Nicotiana nos dice que no estamos separados de este gran campo, y que el fuego de Gaia, nuestra madre, es también el fuego de la humanidad.

Compartimos la afirmación de esta flor, de acuerdo a las palabras de Patricia Kaminsky:

Conecto mi corazón con el fuego de la tierra.
Mi respiración late dentro del corazón de la tierra.
Este fuego del alma trae fortaleza y verdad.
Yo soy esta Luz Viviente.